Lennox Q-Dry Regular Fit Pants
No suelo hablar mucho del equipo en mis videos, pero esta vez sentí que valía la pena detenerme y contar esta historia. Se trata de mi segundo pantalón de trekking: el Lennox Q-Dry de Lippi, una prenda que con el tiempo terminó ganándose un lugar fijo en mis salidas.
No quise recomendarlo de inmediato. Preferí hacer lo que siempre hago: probarlo en terreno, en condiciones reales, en varias salidas exigentes. Solo así uno sabe si el equipo realmente cumple o no.
Recuerdo que su primera prueba fue en un intento al Cerro Leonera. Ese día el clima no estuvo de nuestro lado: viento blanco, visibilidad casi nula y la decisión de bajar al día siguiente sin cumbre. Aun así, el pantalón respondió bien. Donde realmente me sorprendió fue en el filo, bajando entre rocas, en ese tramo donde hay que usar las manos para avanzar. Al levantar la pierna, nunca sentí tirantez ni limitación; al contrario, tenía total libertad de movimiento.
Después vino la revancha al Leonera, esta vez en solitario. Fue mi cuarta cumbre, con peso en la espalda y una exigencia distinta. Nuevamente, el pantalón cumplió sin problemas. Luego siguieron más salidas: Manzano con un compañero, el Toyo con dos amigas, un Carbón en cordada, e incluso un intento de vivac en Cancha Carrera que no salió como esperaba… pero donde el pantalón volvió a rendir bien tanto en subida como en bajada.
Uno de los desafíos más duros fue la ruta al Mirador Glaciar La Paloma: 36 km ida y vuelta. Ahí se puso realmente a prueba, y respondió de forma impecable. Algo que se agradece mucho es su elasticidad en cuatro direcciones, que permite moverse con libertad en terreno técnico. Además, el ajuste en la parte baja ayuda a evitar que entren piedras, un detalle simple pero muy útil en montaña.
También lo usé en un intento al Plomo por el día, donde finalmente decidimos abortar y bajar desde Federación. Y más adelante, incluso lo ocupé como tercera capa en mi quinto Plomo y Parsifal, funcionando sorprendentemente bien.
Hoy, después de todas esas salidas, puedo decirlo con tranquilidad: es un pantalón cómodo, resistente y confiable. No es algo que recomendaría a la ligera, pero después de haberlo exigido en distintos escenarios, se ganó su lugar en mi equipo.
¿Por qué importa la tela de un pantalón de montaña?
Cuando compramos nuestro primer pantalón de montaña, muchas veces solo miramos si nos gusta el color o si tiene suficientes bolsillos. Sin embargo, una de las características más importantes está en la etiqueta, donde aparecen los materiales con los que fue fabricado.
En este caso, el pantalón está confeccionado con:
Tela principal: 90% Nylon y 10% Elastano.
Tela de refuerzo: 100% Poliéster.
A simple vista pueden parecer nombres técnicos, pero cada uno cumple una función muy importante cuando pasamos varias horas caminando en la montaña.
Nylon: resistencia para soportar la montaña
El nylon es uno de los materiales más utilizados en la ropa outdoor gracias a su excelente resistencia.
Sus principales ventajas son:
Soporta muy bien el roce con rocas, ramas y arbustos.
Es difícil de rasgar en comparación con otras telas.
Tiene una excelente durabilidad.
Es un material ligero, por lo que no añade peso innecesario al equipo.
Seca rápidamente cuando se moja por lluvia, nieve o sudor.
En una ruta larga es común apoyar las rodillas sobre piedras, rozar vegetación o incluso sentarse en el suelo para descansar. Un pantalón con alto porcentaje de nylon soportará mucho mejor ese desgaste.
Elastano: libertad para moverse
El 10% de elastano puede parecer poco, pero marca una gran diferencia.
Este material aporta elasticidad, permitiendo que el pantalón acompañe todos los movimientos del cuerpo.
Esto resulta especialmente útil cuando debes:
Subir escalones naturales de roca;
Levantar mucho las piernas durante una subida;
Agacharte para ajustar una mochila;
Trepar utilizando manos y pies;
Cruzar troncos o pequeños cursos de agua.
Un pantalón sin elasticidad puede limitar tus movimientos y generar una sensación incómoda después de varias horas de caminata.
Poliéster: protección en las zonas de mayor desgaste
Las zonas reforzadas del pantalón están confeccionadas con 100% poliéster.
¿Por qué?
Porque el poliéster ofrece:
Gran resistencia al desgaste;
Excelente estabilidad de la tela;
Secado rápido;
Buena resistencia a la humedad;
Menor deformación con el uso continuo.
Normalmente estos refuerzos se ubican en sectores que reciben más roce, como las rodillas, la parte posterior o la zona interior de las piernas.
Gracias a ellos, el pantalón dura mucho más tiempo incluso si lo utilizas frecuentemente en terrenos exigentes.
¿Qué significa esta combinación para un montañista?
La mezcla de estos materiales busca equilibrar tres aspectos fundamentales:
Resistencia, para soportar el uso intensivo en montaña.
Comodidad, gracias a la elasticidad que permite moverse con naturalidad.
Durabilidad, para que el pantalón acompañe muchas temporadas de trekking.
En otras palabras, es una combinación pensada para quienes realizan senderismo, trekking y montañismo de manera frecuente.
¿Es un buen pantalón para comenzar?
Si estás buscando tu primer pantalón de montaña, una composición como esta es una muy buena elección.
Obtendrás un pantalón que:
Resiste el roce constante con la roca;
Permite caminar cómodamente durante horas;
Seca rápidamente si se moja;
Soporta mejor el desgaste que un pantalón de algodón;
Ofrece una gran libertad de movimiento.
Al final, la ropa de montaña no solo busca que te veas bien. Su verdadero objetivo es ayudarte a caminar más cómodo, protegerte del entorno y hacer que puedas disfrutar de la ruta desde el primer hasta el último kilómetro.