Mi cumpleaños rumbo a La Serena

Se acercaba mi cumpleaños y tenía planeado celebrarlo con una salida de tres días a Achibueno. Sin embargo, el pronóstico no era alentador: lluvia, nieve y malas condiciones para disfrutar la montaña como esperaba. Después de darle varias vueltas, decidí abortar la misión.

Fue entonces cuando alguien me lanzó una idea que cambió por completo mis planes:

—¿Y por qué no te vas al norte, a La Serena?

La propuesta me gustó de inmediato y, casi sin pensarlo demasiado, comencé a reorganizar todo. Así fue como terminé comprando un pasaje en salón cama para viajar el viernes 12 de junio.

La aventura comenzó incluso antes de salir de Santiago.

Mi bus partía a las 07:45 de la mañana y estuve a punto de perderlo por quedarme dormido más de la cuenta. Tuve que salir corriendo desde la estación Central hasta el Terminal San Borja con la mochila a cuestas. Al llegar, el estrés aumentó porque no veía por ninguna parte la palabra "La Serena" en los letreros de los buses. Lo único que alcanzaba a leer era "Arica".

Si se preguntan el pasaje de ida me salió $20.500 pesos.

Mientras intentaba entender qué estaba pasando, vi un bus retrocediendo lentamente. Me acerqué al conductor y le pregunté rápidamente:

—¿Va a La Serena?

—Sí —me respondió.

Sin pensarlo dos veces, subí de inmediato.

Ya instalado en mi asiento, por fin pude relajarme. Después de varias horas de viaje atravesando los paisajes del norte chico, llegué a La Serena alrededor de las 14:20 horas.

La escapada de cumpleaños recién comenzaba.

Inicialmente pensaba alojarme en un departamento, pero alguien me comentó que, como viajaba solo, quizás sería mejor quedarme en un hostal: habría más gente, sería más económico y tendría la oportunidad de conocer viajeros.

Comencé a buscar opciones en Booking y encontré un hostal que me llamó la atención por su estilo pintoresco y las buenas reseñas que tenía. Mi idea era reservarlo por internet, pero nuevamente me sugirieron que preguntara directamente al llegar, así que decidí hacerlo de forma presencial.

Imágenes del hostal El Punto, que muestra un patio con una sombrilla amarilla, plantas verdes, una fachada colorida, una habitación interior con cortinas naranjas y una vista de un mapa local con la ubicación en La Serena.

Al bajarme del bus estaba un poco desorientado y ni siquiera encontraba la salida del terminal. Saqué el celular, busqué la dirección del hostal y comencé a caminar. Mientras avanzaba observé mi entorno y noté que justo al lado del terminal estaba el mall, algo que podría ser muy útil en caso de necesitar comprar cualquier cosa durante el viaje.

Al llegar al hostal saludé y comenté que buscaba una habitación solo para mí. Al principio me mostraron una pieza pequeña, pero luego me ofrecieron una más amplia que me gustó mucho más, así que decidí quedarme con esa.

El valor era de $30.000 por noche, por lo que las dos noches tuvieron un costo total de $60.000. El alojamiento incluía desayuno, acceso a duchas y baños compartidos, además de televisión con Netflix y YouTube.

La habitación era bastante espaciosa: tenía una cama matrimonial y un camarote para cuatro personas, por lo que habría sido ideal para un grupo, aunque durante mi estadía la disfruté completamente para mí solo.

Habitación con cama doble y literas de madera con colchones azules, almohadas con fundas coloridas, mochila negra en la cama, lámpara y cuadro en la pared

Después de dejar mis cosas en la habitación, me arreglé y me dirigí hacia la playa. En el celular busqué "Faro Monumental de La Serena" y la aplicación me indicaba unos treinta minutos de caminata. Así comenzó realmente mi aventura por la ciudad.

Antes de continuar, se me olvidó contarles que en el hostal tenían la recomendación de un tour al Valle del Elqui. La idea comenzó a rondar mi cabeza desde ese momento. Después de todo, todavía me quedaban dos días completos y dos noches en La Serena, así que parecía una excelente oportunidad para conocer uno de los lugares más emblemáticos de la región.

Al llegar al Faro Monumental me detuve unos minutos para contemplarlo. Mientras recorría el sector, vi un local bastante llamativo, construido en una estructura similar a un contenedor, con un ambiente muy agradable. Entré para preguntar por la oferta del tour al Valle del Elqui y me explicaron en qué consistía la experiencia. El valor era de $45.000 por persona.

Luego continué caminando por la costanera y algo que me llamó mucho la atención fueron unas pequeñas casitas para perros que había en el lugar. Me gustó mucho ver ese cariño hacia los animales y el esfuerzo por brindarles un espacio seguro, un detalle sencillo pero que habla muy bien de la comunidad local.

Casas para perros hechas con palets de madera y tejados en una playa con arena y vegetación, con el mar al fondo y una persona viendo al océano.

En ese momento ya comenzaba a sentir hambre, así que seguí caminando en busca de un restaurante con vista al mar y que tuviera pescado en su menú. Después de todo, no tenía mucho sentido comer una hamburguesa, comida mexicana o asiática estando a pocos metros del océano.

Mientras recorría la costanera, vi varias tablas de surf apoyadas cerca de la playa. Me detuve un momento a observar cómo un grupo de jóvenes se preparaba para entrar al agua y enfrentar las olas. La escena transmitía una energía muy especial y reflejaba perfectamente el ambiente costero de La Serena.

Aproveché de acercarme para preguntar por los precios de las clases y el horario de funcionamiento. Las personas que me atendieron fueron muy amables y me entregaron una tarjeta con toda la información necesaria. Fue uno de esos pequeños encuentros que hacen más agradable cualquier viaje.

Cartel de una escuela de surf y clases de deportes acuáticos, con información de contacto, horario y tipos de cursos ofrecidos en un entorno marítimo.

Clases de Surf

  • Clase personalizada: $35.000

  • Curso de 2 clases: $60.000

  • Curso de 3 clases: $80.000

  • Curso de 6 clases: $140.000

  • Curso de 8 clases: $160.000

Incluye: tabla, traje e instructor personal.
Duración de la clase: 1 hora (personalizada o grupal).
Vigencia: 3 meses desde efectuado el pago.

Horario: Abierto todos los días de 09:30 a 18:00 horas.

Arriendo de Equipos

  • Tabla: $12.000

  • Traje: $12.000

  • Tabla + traje: $20.000 (2 horas)

Clases Grupales

  • 2 personas: $30.000 c/u

  • 3 personas: $25.000 c/u

  • 4 a 6 personas: $20.000 c/u

Programas

  • Academia niños nivel I y II

  • Academia avanzada nivel III

  • Taller de adultos

Desde los 5 años.

Después de pedir información, continué mi recorrido buscando en Google Maps algún restaurante, idealmente uno con buenas reseñas y una vista agradable. Entre las opciones, me llamó la atención la excelente reputación del Restaurant Bakulic.

Desde la escuela de surf hasta el restaurante había unos 3,6 kilómetros de distancia, lo que significaba cerca de 50 minutos caminando. Al llegar, lo primero que me llamó la atención fue su apariencia exterior: un lugar elegante, bien cuidado y con mucho encanto.

Restaurante en la playa con sombrillas rosas y blancas, palmeras y cielo azul con algunas nubes.

Entré y una mujer me recibió amablemente. Mientras revisaba la carta, pregunté por un plato que había visto recomendado y que me había llamado mucho la atención. Me confirmó que estaba disponible. Poco después se acercó un garzón y me comentó que las mesas junto a la ventana estaban reservadas, pero me ofreció una muy cercana.

Al sentarme, me preguntó:

—¿Va a esperar a alguien?

Le respondí que no, que venía solo.

Me entregó la carta y aproveché de pedirle un favor: si podía bajar un poco la cortina roller porque el sol me llegaba directamente al rostro. Muy amablemente la ajustó hasta una altura perfecta, permitiéndome seguir disfrutando de la vista al mar y observando a las personas que caminaban por la costanera mientras decidía qué pedir para almorzar.

Luego de observar la carta, pedí una cerveza y el plato que más me llamó la atención.

BARRANCO

  • Merluza a la plancha acompañada de arroz meloso con bisquet de camarón, alcachofa, pimentón, arvejas, camarón nacional y cebolla blanca, con ensalada criolla.

Plato con pollo, arroz, verduras y cebolla morada en un platón, acompañado de un vaso de bebida y un cesta con pan, en una mesa de madera en un restaurante.

Cuando llegó el plato, debo reconocer que no era exactamente lo que esperaba. Sin embargo, bastó el primer bocado para cambiar completamente mi opinión. El pescado estaba fresco, jugoso y muy bien preparado, acompañado de verduras y una salsa llena de sabor que lograba un equilibrio perfecto entre todos los ingredientes.

La combinación de texturas y sabores hacía que cada bocado fuera mejor que el anterior. Sin duda, terminó siendo mucho más rico de lo que había imaginado al momento de pedirlo.

Para acompañar el almuerzo elegí una cerveza Kunstmann Gran Torobayo, una excelente elección para disfrutar frente al mar. Mientras comía, observaba cómo las olas rompían en la costa y cómo las personas paseaban tranquilamente por la arena. Fue uno de esos momentos simples que terminan convirtiéndose en recuerdos especiales: buena comida, una buena cerveza y una vista privilegiada del océano.

Luego de un excelente almuerzo para celebrar mi cumpleaños, llamé al garzón para preguntar por los postres. Me indicó que podía encontrarlos en una sección específica de la carta, así que comencé a revisarla con calma.

Entre todas las opciones, hubo una que llamó inmediatamente mi atención: la torta Milhojas Manjar. No tardé mucho en decidirme y la pedí para cerrar la celebración como correspondía.

Postre de pastel de varios capas decorado con salsa de chocolate y pequeñas gotas de sirope rojo, en un plato blanco rectangular con decoración de salsa de chocolate y un trago detrás.

Cuando llegó a la mesa, lo primero que destacó fue su presentación. Las múltiples capas de masa y relleno le daban una apariencia muy apetecible. Al probarla, encontré una combinación agradable de texturas: capas crocantes, abundante manjar y un sabor intenso que la convertían en un postre contundente y perfecto para los amantes de lo dulce.

Personalmente la encontré muy rica, aunque tenía más chocolate del que suelo consumir. Aun así, fue un excelente cierre para el almuerzo. Mientras disfrutaba cada bocado junto a los últimos sorbos de mi cerveza, seguía observando el mar, las olas rompiendo en la costa y el constante ir y venir de las personas por la costanera.

Sin duda, una forma muy agradable de celebrar un cumpleaños lejos de casa.

Interior de restaurante con maderas, lámparas de techo, escalas antiguas, detalles decorativos y un modelo de barco en la mesa
Vista de una playa al atardecer vista desde un restaurante con mesas y sillas de madera frente a la ventana, mostrando un cielo colorido y el mar.

Luego de salir del restaurante, comencé a caminar por la costanera y aproveché de sacar la clásica fotografía junto al letrero de "Coquimbo". A esas alturas ya había oscurecido por completo, pero todavía tenía ganas de seguir recorriendo y conociendo nuevos lugares.

Cartel de colores con la palabra "Cojumbo" en una plaza nocturna, con farolas y vista del mar y la ciudad de fondo.

Saqué el celular y busqué en Google Maps algún punto de interés cercano que valiera la pena visitar. Entre las recomendaciones apareció el Pueblito Peñuelas. Revisé la distancia y vi que no estaba tan lejos, así que decidí continuar la aventura y dirigirme hacia allá.

Mientras caminaba por la costanera, disfrutaba del ambiente nocturno, las luces de la ciudad y el sonido del mar de fondo. No tenía un plan definido; simplemente quería seguir explorando y descubrir qué más me podía ofrecer esta escapada a La Serena y Coquimbo.

Afuera en un restaurante al aire libre durante la noche, con suficiente luz cálida y el cielo oscuro con la luna visible, varias personas sentadas en mesas conversando y disfrutando de su comida, con decoraciones de luz y plantas alrededor.

Al llegar al Pueblito Peñuelas, lo primero que me llamó la atención fue su diseño. El lugar tiene un ambiente muy acogedor, con locales de distintos estilos, luces cálidas y una arquitectura que invita a recorrer cada rincón con tranquilidad. A pesar de que todavía estaba en mi primer día de viaje, sentía que había tomado una excelente decisión al venir a conocer este sector.

Me dediqué a caminar por todas las tiendas que aún se encontraban abiertas, observando la variedad de productos que ofrecían. Entre una tienda y otra aprovechaba de preguntar por las famosas papayas, ya que varias personas desde Santiago me habían encargado llevar algunas de regreso.

Mientras recorría el lugar, encontré una oficina de turismo y decidí entrar para consultar por el tour al Valle del Elqui que había visto anteriormente. La persona que atendía me explicó los detalles del recorrido y me comentó que tenía un valor de $45.000. Además, el servicio incluía el traslado desde el hostal, algo que encontré bastante conveniente.

La conversación terminó extendiéndose más de lo esperado. Comenzamos a hablar de cerros, trekking, montañismo y distintas rutas que conocíamos. Fue una de esas conversaciones que surgen de manera espontánea cuando dos personas comparten la misma pasión por la aventura y la naturaleza.

Mostrador de una oficina de turismo con un hombre sonriente detrás del mostrador, decorado con mantas y folletos sobre destinos turísticos, en un ambiente acogedor y decorativo.

Este corresponde al local N.° 17, llamado "Turismo INGSERVTUR". El caballero que me atendió fue muy amable y se tomó el tiempo de explicarme las distintas alternativas de tours disponibles en la zona.

Más abajo les dejaré información sobre algunos de los recorridos que ofrecen. La verdad es que no pregunté por el valor de todos los tours, ya que mi viaje era de pocos días y tampoco venía con un presupuesto demasiado amplio. Además, se acerca la temporada de esquí y las salidas de montaña invernal, por lo que prefiero reservar parte de mis ahorros para las aventuras que vienen.

Carteles publicitarios de diferentes tours y observatorios de naturaleza y fauna en diferentes lugares, con información de horarios y contacto, dentro de un establecimiento turístico en el sur de Chile.
Puestos decorados con luces, flores y telas en un mercado nocturno en un ambiente rural

Luego de recorrer el Pueblito Peñuelas durante un buen rato, pasé a comprar pan y algo para tomar once antes de regresar al hostal. Pensé que el camino sería corto, pero al revisar después me di cuenta de que había caminado más de 5 kilómetros desde el pueblito hasta las cercanías del Faro Monumental.

Creo que me demoré poco más de una hora en llegar. Sé muy bien lo que algunos estarán pensando: "Si haces trekking, ¿cómo te va a cansar una caminata así?". Pero la verdad es que en la montaña uno suele llevar otro ritmo. Además, cuando voy a un cerro llevo alimentación pensada para la actividad, hidratación adecuada y, por supuesto, botas de montaña.

En cambio, aquí andaba paseando por la ciudad, después de un largo día recorriendo distintos lugares y usando zapatillas comunes. Así que no quedó otra que seguir caminando y sumar kilómetros a esta aventura. Jajajá.

Faro en la playa durante la noche, con cielo estrellado y estructura blanca con detalles en rojo y una plataforma de ingreso con rampas.

Luego de dar una vuelta por el Faro Monumental, sacar algunas fotografías y quedarme unos minutos contemplando el mar y el constante romper de las olas, emprendí el regreso al hostal. Fue una caminata tranquila de aproximadamente 30 minutos, ideal para cerrar una jornada llena de lugares nuevos por conocer.

Al llegar, entré a mi habitación, me cambié a ropa más cómoda y decidí descansar un rato viendo YouTube. En ese momento se me vino una curiosidad que nunca había tenido: ¿cómo se verá mi canal de YouTube en un televisor?

Hasta ese día jamás lo había visto fuera del computador o del celular. Encendí la aplicación y me puse a explorar. Algo que muchos no saben es que YouTube permite crear dos tamaños de portada distintos: uno para celulares y computadores, y otro exclusivo para televisores. Tiempo atrás había utilizado Canva para diseñar esa portada especial, acomodando textos e imágenes para que se vieran correctamente en una pantalla grande.

La verdad fue bastante entretenido ver mi canal en un formato completamente diferente. Después de tantas horas grabando, editando y subiendo videos, fue una sensación especial observar todo ese trabajo proyectado en una televisión, tal como lo verían otras personas desde sus hogares.

Si pinchas la imagen de arriba, podrás dirigirte a mi canal. Ya desde este punto tomé once para luego irme a dormir.

El desayuno del hostal tenía un horario bastante cómodo, entre las 08:00 y las 10:30 de la mañana. Como no tenía ninguna actividad programada para temprano, me propuse levantarme con calma y bajar a desayunar alrededor de las 09:30.

La persona que me recibió el día anterior me había explicado que el desayuno se servía en una sala común y que parte de los alimentos se retiraban directamente desde la cocina. Así que, al despertar, me vestí y me dirigí hacia el comedor para comenzar mi segundo día en La Serena.

Había una buena variedad de opciones para acompañar el pan, lo que permitía armar un desayuno a gusto de cada persona. Sin embargo, hubo algo que destacó por sobre todo lo demás: una mermelada de kiwi y plátano elaborada con una receta alemana. Nunca había probado una combinación así y debo decir que me sorprendió gratamente. Tenía un sabor muy particular, equilibrado y diferente a las mermeladas tradicionales que solemos encontrar.

Sin duda, fue lo más rico del desayuno y una excelente forma de comenzar la jornada antes de seguir explorando la ciudad y sus alrededores.

Mesa de desayuno con varios alimentos fríos, como jamón, salami, carnes asadas, queso, tomate, fruta, y salsas.
Desayuno en una mesa de madera con pan, café, jugo, jamón, queso, mantequilla, crema, azúcar y tazas de café y té.

☕ Buenos Días ☕

Para empezar bien el día, les ofrecemos las siguientes ofertas

Café y Kuchen

  1. Porción de café de grano — $2.000

  2. Pie de Limón — $2.000

  3. Strudel de Manzana con helado y crema — $4.200

  4. ½ Strudel de Manzana con helado y crema — $2.400

  5. Queque casero — (precio poco legible)

  6. Porción de crema — (precio poco legible)

Jugos naturales sin azúcar

  • Jugo de naranja natural (chico/grande) — $1.500 / $2.300

Ensaladas de frutas frescas

  1. Ensalada de frutas — $2.000

  2. Ensalada de frutas con yogurt y müsli — $3.000

Golpe de proteínas

  1. 1 huevo (frito, revuelto o cocido) — $900

  2. 2 huevos con queso o tocino — $2.400

  3. 2 huevos con queso y tocino — $2.800

La propina para nuestro equipo no está incluida.